Cinco minutos de terror bastaron para que un comando de la mara salvatrucha rescatara en el hospital Roosevelt al reo Anderson Daniel Cabrera Cifuentes, alias Liro Boy o Chatia cuando fue trasladado de la cárcel Fraijanes 2 al centro asistencial para que le practicaran exámenes de laboratorio. El violento ataque se registró entre las 7:45 y las 7:50 horas del miércoles 16 de agosto.

A los pandilleros de la mara Salvatrucha les basto cinco minutos para sembrar el terror en el hospital con fusiles de asalto, que dejaron siete muertos y 13 heridos.

La incursión armada de los pandilleros ha provocado el rechazo de la sociedad guatemalteca y la demanda de justicia de sus pobladores. El 10 de marzo de 2015 se produjo un ataque con granada y disparos en la consulta externa del hospital San Juan de Dios que causó pánico y muerte.

El ministro de Gobernación, Francisco Rivas, anunció 24 horas después que esa cartera dará una recompensa de Q150 mil, a quien de información del reo fugado, quien guardaba prisión  desde el 2013 por varios delitos, entre ellos asesinato, asesinato en grado de tentativa, asociación ilícita y conspiración.

“Los guatemaltecos que tengan información del paradero de este pandillero, pueden comunicarse a los números telefónicos 110, 1561 y 1518 de la Policía Nacional Civil (PNC)”, dijo.

La primera vez que el Sistema Penitenciario traslado a Cifuentes Cabrera al hospital Roosevelt con autorización del tribunal, fue el 7 de agosto. Un día después, las autoridades de la cárcel de Fraijanes 2 informaron al juzgado que el reo había sido atendido y que el centro asistencial le había programado una cita para el 16 de agosto para que le realizaran exámenes de hematología.

Por este hecho fueron capturados  cinco pandilleros identificados como Jonathan Daniel Chach Suret, de 19 años, alias Danny; Elder Josué Méndez Diaz, de 22; Ángel Estuardo García, de 20; Santos Humberto Cruz López, de 29, y un menor de 17 años, apodado El Niño, a quienes las autoridades les decomisaron tres fusiles de asalto, una subametralladora y un automóvil en el que trataban de escapar. En declaraciones a periodistas, unos de los detenidos declaró que les habían pagado Q200 a cada uno por perpetrar el ataque.

El presidente Jimmy Morales solicitó a los jueces que ya “no envíen a reos a los hospitales, si no hay un informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) en el que conste la necesidad del traslado”.

El juez Pablo Xitumul, quien autorizó el traslado de Cabrera Cifuentes, explico que autorizó por los malestares que sufría el recluso y porque contaba con el visto bueno del Inacif y el Sistema Penitenciario.

Los fallecidos fueron identificados como Juan Sical Toj y Ediberto Valdez Ramos, custodios del Sistema Penintenciario; Margarito Sucuc, agente de seguridad del Roosevelt; los pacientes Jorge Mario Pichola, Francisca Gómez y Enner Augusto Sarceño, así como un visitante identificado como Elder Mayen.

 

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